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Intención del papa Francisco, Febrero 2017: Acoger a los necesitados

Written By MISIONES DIOCESANA de CÁDIZ y CEUTA on 6 feb. 2017 | 8:00

El papa Francisco para el mes de Febrero, como oración Universal nos pide, "Acoger a los necesitados":


"Vivimos en ciudades que construyen torres, centros comerciales, hacen negocios inmobiliarios... pero abandonan una parte de sí en en los márgenes, en las periferias. Como consecuencia de esta situación, grandes masas de la población se ven excluidas, se ven marginadas: sin trabajo, sin horizontes, sin salida, no los abandones. 

Pedid conmigo por aquellos que están agobiados, especialmente los pobres, los refugiados y los marginados, para que encuentren acogida y apoyo en nuestras comunidades."

Seamos conscientes de la misión evangelizadora, papa Francisco.

Written By MISIONES DIOCESANA de CÁDIZ y CEUTA on 2 sept. 2016 | 13:02


intención misionera papa Francisco, misionesOMPRESS-ROMA (30-08-16) Para que los cristianos, participando en los sacramentos y meditando la Sagrada Escritura lleguen a ser siempre más conscientes de su misión evangelizadora. Esta es la intención misionera o por la evangelización que propone el Papa Francisco para el mes de septiembre.

El mismo Papa les decía a los jóvenes, reunidos el pasado 28 de julio en Cracovia con motivo de la JMJ: “Quien acoge a Jesús, aprende a amar como Jesús. Entonces él nos pregunta si queremos una vida plena. Y yo en su nombre les pregunto: ustedes, ¿ustedes quieren una vida plena? Empieza desde este momento por dejarte conmover. Porque la felicidad germina y aflora en la misericordia: esa es su respuesta, esa es su invitación, su desafío, su aventura: la misericordia. La misericordia tiene siempre rostro joven; como el de María de Betania sentada a los pies de Jesús como discípula, que se complace en escucharlo porque sabe que ahí está la paz. Como el de María de Nazareth, lanzada con su «sí» a la aventura de la misericordia, y que será llamada feliz por todas las generaciones, llamada por todos nosotros «la Madre de la Misericordia». Invoquémosla todos juntos. Todos: María, Madre de la Misericordia.

Entonces, todos juntos, le pedimos al Señor ‒cada uno repita en silencio en su corazón‒: Señor lánzanos a la aventura de la misericordia. Lánzanos a la aventura de construir puentes y derribar muros (cercos y alambradas), lánzanos a la aventura de socorrer al pobre, al que se siente solo y abandonado, al que ya no le encuentra sentido a su vida. Lánzanos a acompañar a aquellos que no te conocen y a decirles lentamente y con mucho respeto tu Nombre, el porqué de mi fe. Impúlsanos a la escucha, como María de Betania, de quienes no comprendemos, de los que vienen de otras culturas, otros pueblos, incluso de aquellos a los que tememos porque creemos que pueden hacernos daño. Haznos volver nuestro rostro, como María de Nazareth con Isabel, que volvamos nuestras miradas a nuestros ancianos, a nuestros abuelos, para aprender de su sabiduría”.


Septiembre misionero en el Secretariado de Misiones de Cádiz y Ceuta.

Written By MISIONES DIOCESANA de CÁDIZ y CEUTA on 25 ago. 2016 | 8:30

https://scontent-lhr3-1.xx.fbcdn.net/v/t1.0-9/14102664_10205145319552174_8433334665555174468_n.jpg?oh=846635b74a41e3a6e0fc88961d75861a&oe=585EC655En plena faena para DOMUND 2016 "SAL DE TU TIERRA",  el Secretariado ya mira al mes de septiembre.

 

Se empezará el día 15 de septiembre (fecha rectificada), jueves, con la Formacion Misionera, dirigida por el Pbro. José Luís Sibón Galindo. Nos invita a participar en la Formación para el presente curso 2016-2017. Así mismo nos avanza que se tratará el Mensaje del Papa y el lema del DOMUND 2016. Y se presentará la Carpeta nº 6, "Retos para la Misión de hoy", base para la formación mensual, en la que se "ofrecen pistas interesantes para nuestro actuar cristiano". 

Nos espera a todos el próximo jueves, 15 de septiembre, a las 18'00hs. en el Secretariado diocesano de Misiones, en c/ Hospital de Mujeres (Obispado de Cádiz).

El martes 6, en el Monasterio del Corpus Christi y san José (Cádiz); el 19, viernes, en el Monasterio de Ntra. Sra. de la Piedad (Cádiz), y el martes 30, en el Monasterio de la Stma. Trinidad (San Fernando), se rezará por los misioneros diocesanos.

En el mes de agosto la intención evangelizadora del papa Francisco es Vivir el Evangelio: "Para que los cristianos vivan la exigencia del Evangelio dando testimonio de fe, honestidad y amor al prójimo.

Ya vemos que las actividades misioneras empiezan a calentar motores. El 30 de septiembre, además, tendremos presente a santa Teresa de Lisieux ya que ese día falleció, aunque su día de celebración es el 1 de octubre.

https://scontent-lhr3-1.xx.fbcdn.net/v/t1.0-9/14064039_10205145319592175_2911094885075977419_n.jpg?oh=3282cbd6c91539645d5bf1bec8602668&oe=5849B461Podemos unirnos, a cuantas posibilidades aquí se nos ofrecen, y también invitar a cuantos consideremos a orar por los misioneros. Acudiendo a la oferta presentada y que será ampliada o también desde nuestros respectivos lugares, como hacen muchos enfermos misioneros.

Os facilitamos el tríptico que Obras Misionales Pontificias facilita para la ocasión. (pincha sobre la foto y se te abrirá el tríptico)

Por último, tenemos la feliz noticia de que varios jóvenes diocesanos han tenido experiencia de #VeranoMision. Vivencias junto a inmigrantes y damnificados por el terremoto en Ecuador. Esperemos pronto poder compartir de cuanto han recibido.

Seguimos en contacto por las Redes Sociales.

MENSAJE DEL SANTO PADRE FRANCISCO PARA LA XXXI JORNADA MUNDIAL DE LA JUVENTUD 2016

Written By Pepe on 22 jul. 2016 | 12:08

OMP, Papa Francisco, JMJ Cracovia 2106,

«Bienaventurados los misericordiosos, porque ellos alcanzarán misericordia» (Mt 5,7)


Queridos jóvenes:

Hemos llegado ya a la última etapa de nuestra peregrinación a Cracovia, donde el próximo año, en el mes de julio, celebraremos juntos la XXXI Jornada Mundial de la Juventud. En nuestro largo y arduo camino nos guían las palabras de Jesús recogidas en el “sermón de la montaña”. Hemos iniciado este recorrido en 2014, meditando juntos sobre la primera de las Bienaventuranzas: «Bienaventurados los pobres de espíritu, porque de ellos es el reino de los cielos» (Mt 5,3). Para el año 2015 el tema fue «Bienaventurados los limpios de corazón, porque ellos verán a Dios» (Mt 5,8). En el año que tenemos por delante nos queremos dejar inspirar por las palabras: «Bienaventurados los misericordiosos, porque ellos alcanzarán misericordia» (Mt 5,7).

1. El Jubileo de la Misericordia
Con este tema la JMJ de Cracovia 2016 se inserta en el Año Santo de la Misericordia, convirtiéndose en un verdadero Jubileo de los Jóvenes a nivel mundial. No es la primera vez que un encuentro internacional de los jóvenes coincide con un Año jubilar. De hecho, fue durante el Año Santo de la Redención (1983/1984) que San Juan Pablo II convocó por primera vez a los jóvenes de todo el mundo para el Domingo de Ramos. Después fue durante el Gran Jubileo del Año 2000 en que más de dos millones de jóvenes de unos 165 países se reunieron en Roma para la XV Jornada Mundial de la Juventud. Como sucedió en estos dos casos precedentes, estoy seguro de que el Jubileo de los Jóvenes en Cracovia será uno de los momentos fuertes de este Año Santo.
Quizás alguno de ustedes se preguntará: ¿Qué es este Año jubilar que se celebra en la Iglesia? El texto bíblico del Levítico 25 nos ayuda a comprender lo que significa un “jubileo” para el pueblo de Israel: Cada cincuenta años los hebreos oían el son de la trompeta (jobel) que les convocaba (jobil) para celebrar un año santo, como tiempo de reconciliación (jobal) para todos. En este tiempo se debía recuperar una buena relación con Dios, con el prójimo y con lo creado, basada en la gratuidad. Por ello se promovía, entre otras cosas, la condonación de las deudas, una ayuda particular para quien se empobreció, la mejora de las relaciones entre las personas y la liberación de los esclavos.
Jesucristo vino para anunciar y llevar a cabo el tiempo perenne de la gracia del Señor, llevando a los pobres la buena noticia, la liberación a los cautivos, la vista a los ciegos y la libertad a los oprimidos (cfr. Lc 4,18-19). En Él, especialmente en su Misterio Pascual, se cumple plenamente el sentido más profundo del jubileo. Cuando la Iglesia convoca un jubileo en el nombre de Cristo, estamos todos invitados a vivir un extraordinario tiempo de gracia. La Iglesia misma está llamada a ofrecer abundantemente signos de la presencia y cercanía de Dios, a despertar en los corazones la capacidad de fijarse en lo esencial. En particular, este Año Santo de la Misericordia «es el tiempo para que la Iglesia redescubra el sentido de la misión que el Señor le ha confiado el día de Pascua: ser signo e instrumento de la misericordia del Padre» (Homilía en las Primeras Vísperas del Domingo de la Divina Misericordia, 11 de abril de 2015).

2. Misericordiosos como el Padre
El lema de este Jubileo extraordinario es: «Misericordiosos como el Padre» (cfr. Misericordiae Vultus, 13), y con ello se entona el tema de la próxima JMJ. Intentemos por ello comprender mejor lo que significa la misericordia divina.
El Antiguo Testamento, para hablar de la misericordia, usa varios términos; los más significativos son los de hesed y rahamim. El primero, aplicado a Dios, expresa su incansable fidelidad a la Alianza con su pueblo, que Él ama y perdona eternamente. El segundo, rahamim, se puede traducir como “entrañas”, que nos recuerda en modo particular el seno materno y nos hace comprender el amor de Dios por su pueblo, como es el de una madre por su hijo. Así nos lo presenta el profeta Isaías: «¿Se olvida una madre de su criatura, no se compadece del hijo de sus entrañas? ¡Pero aunque ella se olvide, yo no te olvidaré!» (Is 49,15). Un amor de este tipo implica hacer espacio al otro dentro de uno, sentir, sufrir y alegrarse con el prójimo.
En el concepto bíblico de misericordia está incluido lo concreto de un amor que es fiel, gratuito y sabe perdonar. En Oseas tenemos un hermoso ejemplo del amor de Dios, comparado con el de un padre hacia su hijo: «Cuando Israel era niño, yo lo amé, y de Egipto llamé a mi hijo. Pero cuanto más los llamaba, más se alejaban de mí; […] ¡Y yo había enseñado a caminar a Efraím, lo tomaba por los brazos! Pero ellos no reconocieron que yo los cuidaba. Yo los atraía con lazos humanos, con ataduras de amor; era para ellos como los que alzan a una criatura contra sus mejillas, me inclinaba hacia él y le daba de comer» (Os 11,1-4). A pesar de la actitud errada del hijo, que bien merecería un castigo, el amor del padre es fiel y perdona siempre a un hijo arrepentido. Como vemos, en la misericordia siempre está incluido el perdón; ella «no es una idea abstracta, sino una realidad concreta con la cual Él revela su amor, que es como el de un padre o una madre que se conmueven en lo más profundo de sus entrañas por el propio hijo. […] Proviene desde lo más íntimo como un sentimiento profundo, natural, hecho de ternura y compasión, de indulgencia y de perdón» (Misericordiae Vultus, 6).
El Nuevo Testamento nos habla de la divina misericordia (eleos) como síntesis de la obra que Jesús vino a cumplir en el mundo en el nombre del Padre (cfr. Mt 9,13). La misericordia de nuestro Señor se manifiesta sobre todo cuando Él se inclina sobre la miseria humana y demuestra su compasión hacia quien necesita comprensión, curación y perdón. Todo en Jesús habla de misericordia, es más, Él mismo es la misericordia.
En el capítulo 15 del Evangelio de Lucas podemos encontrar las tres parábolas de la misericordia: la de la oveja perdida, de la moneda perdida y aquélla que conocemos como la del “hijo pródigo”. En estas tres parábolas nos impresiona la alegría de Dios, la alegría que Él siente cuando encuentra de nuevo al pecador y le perdona. ¡Sí, la alegría de Dios es perdonar! Aquí tenemos la síntesis de todo el Evangelio. «Cada uno de nosotros es esa oveja perdida, esa moneda perdida; cada uno de nosotros es ese hijo que ha derrochado la propia libertad siguiendo ídolos falsos, espejismos de felicidad, y ha perdido todo. Pero Dios no nos olvida, el Padre no nos abandona nunca. Es un padre paciente, nos espera siempre. Respeta nuestra libertad, pero permanece siempre fiel. Y cuando volvemos a Él, nos acoge como a hijos, en su casa, porque jamás deja, ni siquiera por un momento, de esperarnos, con amor. Y su corazón está en fiesta por cada hijo que regresa. Está en fiesta porque es alegría. Dios tiene esta alegría, cuando uno de nosotros pecadores va a Él y pide su perdón» (Ángelus, 15 de septiembre de 2013).
La misericordia de Dios es muy concreta y todos estamos llamados a experimentarla en primera persona. A la edad de diecisiete años, un día en que tenía que salir con mis amigos, decidí pasar primero por una iglesia. Allí me encontré con un sacerdote que me inspiró una confianza especial, de modo que sentí el deseo de abrir mi corazón en la Confesión. ¡Aquel encuentro me cambió la vida! Descubrí que cuando abrimos el corazón con humildad y transparencia, podemos contemplar de modo muy concreto la misericordia de Dios. Tuve la certeza que en la persona de aquel sacerdote Dios me estaba esperando, antes de que yo diera el primer paso para ir a la iglesia. Nosotros le buscamos, pero es Él quien siempre se nos adelanta, desde siempre nos busca y es el primero que nos encuentra. Quizás alguno de ustedes tiene un peso en el corazón y piensa: He hecho esto, he hecho aquello… ¡No teman! ¡Él les espera! Él es padre: ¡siempre nos espera! ¡Qué hermoso es encontrar en el sacramento de la Reconciliación el abrazo misericordioso del Padre, descubrir el confesionario como lugar de la Misericordia, dejarse tocar por este amor misericordioso del Señor que siempre nos perdona!
Y tú, querido joven, querida joven, ¿has sentido alguna vez en ti esta mirada de amor infinito que, más allá de todos tus pecados, limitaciones y fracasos, continúa fiándose de ti y mirando tu existencia con esperanza? ¿Eres consciente del valor que tienes ante Dios que por amor te ha dado todo? Como nos enseña San Pablo, «la prueba de que Dios nos ama es que Cristo murió por nosotros cuando todavía éramos pecadores» (Rom 5,8). ¿Pero entendemos de verdad la fuerza de estas palabras?
Sé lo mucho que ustedes aprecian la Cruz de las JMJ – regalo de San Juan Pablo II – que desde el año 1984 acompaña todos los Encuentros mundiales de ustedes. ¡Cuántos cambios, cuántas verdaderas y auténticas conversiones surgieron en la vida de tantos jóvenes al encontrarse con esta cruz desnuda! Quizás se hicieron la pregunta: ¿De dónde viene esta fuerza extraordinaria de la cruz? He aquí la respuesta: ¡La cruz es el signo más elocuente de la misericordia de Dios! Ésta nos da testimonio de que la medida del amor de Dios para con la humanidad es amar sin medida! En la cruz podemos tocar la misericordia de Dios y dejarnos tocar por su misericordia. Aquí quisiera recordar el episodio de los dos malhechores crucificados junto a Jesús. Uno de ellos es engreído, no se reconoce pecador, se ríe del Señor; el otro, en cambio, reconoce que ha fallado, se dirige al Señor y le dice: «Jesús, acuérdate de mí cuando vengas a establecer tu Reino». Jesús le mira con misericordia infinita y le responde: «Hoy estarás conmigo en el Paraíso» (cfr. Lc 23,32.39-43). ¿Con cuál de los dos nos identificamos? ¿Con el que es engreído y no reconoce sus errores? ¿O quizás con el otro que reconoce que necesita la misericordia divina y la implora de todo corazón? En el Señor, que ha dado su vida por nosotros en la cruz, encontraremos siempre el amor incondicional que reconoce nuestra vida como un bien y nos da siempre la posibilidad de volver a comenzar.

3. La extraordinaria alegría de ser instrumentos de la misericordia de Dios
La Palabra de Dios nos enseña que «la felicidad está más en dar que en recibir» (Hch 20,35). Precisamente por este motivo la quinta Bienaventuranza declara felices a los misericordiosos. Sabemos que es el Señor quien nos ha amado primero. Pero sólo seremos de verdad bienaventurados, felices, cuando entremos en la lógica divina del don, del amor gratuito, si descubrimos que Dios nos ha amado infinitamente para hacernos capaces de amar como Él, sin medida. Como dice San Juan: «Queridos míos, amémonos los unos a los otros, porque el amor procede de Dios, y el que ama ha nacido de Dios y conoce a Dios. El que no ama no ha conocido a Dios, porque Dios es amor. […] Y este amor no consiste en que nosotros hayamos amado a Dios, sino en que él nos amó primero, y envió a su Hijo como víctima propiciatoria por nuestros pecados. Queridos míos, si Dios nos amó tanto, también nosotros debemos amarnos los unos a los otros» (1 Jn 4,7-11).
Después de haberles explicado a ustedes en modo muy resumido cómo ejerce el Señor su misericordia con nosotros, quisiera sugerirles cómo podemos ser concretamente instrumentos de esta misma misericordia hacia nuestro prójimo.
Me viene a la mente el ejemplo del beato Pier Giorgio Frassati. Él decía: «Jesús me visita cada mañana en la Comunión, y yo la restituyo del mísero modo que puedo, visitando a los pobres». Pier Giorgio era un joven que había entendido lo que quiere decir tener un corazón misericordioso, sensible a los más necesitados. A ellos les daba mucho más que cosas materiales; se daba a sí mismo, empleaba tiempo, palabras, capacidad de escucha. Servía siempre a los pobres con gran discreción, sin ostentación. Vivía realmente el Evangelio que dice: «Cuando tú des limosna, que tu mano izquierda ignore lo que hace la derecha, para que tu limosna quede en secreto» (Mt 6,3-4). Piensen que un día antes de su muerte, estando gravemente enfermo, daba disposiciones de cómo ayudar a sus amigos necesitados. En su funeral, los familiares y amigos se quedaron atónitos por la presencia de tantos pobres, para ellos desconocidos, que habían sido visitados y ayudados por el joven Pier Giorgio.
A mí siempre me gusta asociar las Bienaventuranzas con el capítulo 25 de Mateo, cuando Jesús nos presenta las obras de misericordia y dice que en base a ellas seremos juzgados. Les invito por ello a descubrir de nuevo las obras de misericordia corporales: dar de comer a los hambrientos, dar de beber a los sedientos, vestir a los desnudos, acoger al extranjero, asistir a los enfermos, visitar a los presos, enterrar a los muertos. Y no olvidemos las obras de misericordia espirituales: aconsejar a los que dudan, enseñar a los ignorantes, advertir a los pecadores, consolar a los afligidos, perdonar las ofensas, soportar pacientemente a las personas molestas, rezar a Dios por los vivos y los difuntos. Como ven, la misericordia no es “buenismo”, ni un mero sentimentalismo. Aquí se demuestra la autenticidad de nuestro ser discípulos de Jesús, de nuestra credibilidad como cristianos en el mundo de hoy.
A ustedes, jóvenes, que son muy concretos, quisiera proponer que para los primeros siete meses del año 2016 elijan una obra de misericordia corporal y una espiritual para ponerla en práctica cada mes. Déjense inspirar por la oración de Santa Faustina, humilde apóstol de la Divina Misericordia de nuestro tiempo:
«Ayúdame, oh Señor, a que mis ojos sean misericordiosos, para que yo jamás recele o juzgue según las apariencias, sino que busque lo bello en el alma de mi prójimo y acuda a ayudarla […]
a que mis oídos sean misericordiosos para que tome en cuenta las necesidades de mi prójimo y no sea indiferente a sus penas y gemidos […]
a que mi lengua sea misericordiosa para que jamás hable negativamente de mis prójimos sino que tenga una palabra de consuelo y perdón para todos […]
a que mis manos sean misericordiosas y llenas de buenas obras […]
a que mis pies sean misericordiosos para que siempre me apresure a socorrer a mi prójimo, dominando mi propia fatiga y mi cansancio […]
a que mi corazón sea misericordioso para que yo sienta todos los sufrimientos de mi prójimo» 
(Diario 163).
El mensaje de la Divina Misericordia constituye un programa de vida muy concreto y exigente, pues implica las obras. Una de las obras de misericordia más evidente, pero quizás más difícil de poner en práctica, es la de perdonar a quien te ha ofendido, quien te ha hecho daño, quien consideramos un enemigo. «¡Cómo es difícil muchas veces perdonar! Y, sin embargo, el perdón es el instrumento puesto en nuestras frágiles manos para alcanzar la serenidad del corazón. Dejar caer el rencor, la rabia, la violencia y la venganza son condiciones necesarias para vivir felices» (Misericordiae Vultus, 9).
Me encuentro con tantos jóvenes que dicen estar cansados de este mundo tan dividido, en el que se enfrentan seguidores de facciones tan diferentes, hay tantas guerras y hay incluso quien usa la propia religión como justificación para la violencia. Tenemos que suplicar al Señor que nos dé la gracia de ser misericordiosos con quienes nos hacen daño. Como Jesús que en la cruz rezaba por aquellos que le habían crucificado: «Padre, perdónalos, porque no saben lo que hacen» (Lc 23,34). El único camino para vencer el mal es la misericordia. La justicia es necesaria, cómo no, pero ella sola no basta. Justicia y misericordia tienen que caminar juntas. ¡Cómo quisiera que todos nos uniéramos en oración unánime, implorando desde lo más profundo de nuestros corazones, que el Señor tenga misericordia de nosotros y del mundo entero!

4. ¡Cracovia nos espera!
Faltan pocos meses para nuestro encuentro en Polonia. Cracovia, la ciudad de San Juan Pablo II y de Santa Faustina Kowalska, nos espera con los brazos y el corazón abiertos. Creo que la Divina Providencia nos ha guiado para celebrar el Jubileo de los Jóvenes precisamente ahí, donde han vivido estos dos grandes apóstoles de la misericordia de nuestro tiempo. Juan Pablo II había intuido que este era el tiempo de la misericordia. Al inicio de su pontificado escribió la encíclica Dives in Misericordia. En el Año Santo 2000canonizó a Sor Faustina instituyendo también la Fiesta de la Divina Misericordia en el segundo domingo de Pascua. En el año 2002 consagró personalmente en Cracovia el Santuario de Jesús Misericordioso, encomendando el mundo a la Divina Misericordia y esperando que este mensaje llegase a todos los habitantes de la tierra, llenando los corazones de esperanza: «Es preciso encender esta chispa de la gracia de Dios. Es preciso transmitir al mundo este fuego de la misericordia. En la misericordia de Dios el mundo encontrará la paz, y el hombre, la felicidad» (Homilía para la Consagración del Santuario de la Divina Misericordia en Cracovia, 17 de agosto de 2002).
Queridos jóvenes, Jesús misericordioso, retratado en la imagen venerada por el pueblo de Dios en el santuario de Cracovia a Él dedicado, les espera. ¡Él se fía de ustedes y cuenta con ustedes! Tiene tantas cosas importantes que decirle a cada uno y cada una de ustedes… No tengan miedo de contemplar sus ojos llenos de amor infinito hacia ustedes y déjense tocar por su mirada misericordiosa, dispuesta a perdonar cada uno de sus pecados, una mirada que es capaz de cambiar la vida de ustedes y de sanar sus almas, una mirada que sacia la profunda sed que demora en sus corazones jóvenes: sed de amor, de paz, de alegría y de auténtica felicidad. ¡Vayan a Él y no tengan miedo! Vengan para decirle desde lo más profundo de sus corazones: “¡Jesús, confío en Ti!”. Déjense tocar por su misericordia sin límites, para que ustedes a su vez se conviertan en apóstoles de la misericordia mediante las obras, las palabras y la oración, en nuestro mundo herido por el egoísmo, el odio y tanta desesperación.
Lleven la llama del amor misericordioso de Cristo – del que habló San Juan Pablo II – a los ambientes de su vida cotidiana y hasta los confines de la tierra. En esta misión, yo les acompaño con mis mejores deseos y mi oración, les encomiendo todos a la Virgen María, Madre de la Misericordia, en este último tramo del camino de preparación espiritual hacia la próxima JMJ de Cracovia, y les bendigo de todo corazón.

Desde el Vaticano, 15 de agosto de 2015
Solemnidad de la Asunción de la Virgen María

Francisco

Agenda misionera para el mes de junio 2016

Written By MISIONES DIOCESANA de CÁDIZ y CEUTA on 31 may. 2016 | 13:43

OMP, MISIONEROS, AsambleaSe acerca el verano, pero el VERANO MISIONERO, ese tiempo estival en el que aún podemos adentrarnos mas en el encuentro con los otros.

El mes de junio nos sigue abriendo puertas para participar en la vida misionera diocesana. También aprovecharemos el presente post para invitaros a acciones en julio y agosto.

Pero, lo empezaremos con la intención misionera del papa Francisco para el mes de Junio: "Que los seminaristas y los novicios y novicias tengan formadores que vivan la alegría del Evangelio y les preparen con sabiduría para su misión."

Comenzamos el mes de junio, con el fin del curso de Formarción misionera, el día 2 de junio, jueves.  Se culminará con el último tema, Las comunidades eclesiales de base, fuerza evangelizadora, de la Carpeta 5ª Los caminos de la misión. Y a continuación se tendrá un espacio de revisión y programación para el curso entrante.


OMP, misioneros, Juan PiñaLos días 7, 19 y 28 de junio, oraremos por los misioneros en los Monasterios de Clausura. Tanto en Cádiz como en San Fernando. 

Para el mes de julio se nos ofrecen dos grandes oportunidades formativas:

1.- 69 Semana de Misionología en Burgos, del 4 al 7 de julio.

2.- IV Curso de Verano de Misionología, del 1 al 6 de julio:
  • Organiza la Universidad Eclesiástica San Dámaso, Facultad de Teología, la Pontificia Unión Misional de OMP, Cátedra de Misionología y Manos Unidas.
  • Contenidos: Antropología y Misión; La misión como anuncio salvífico del Evangelio; Testimonio y Misión; y La misión ad gentes en el continente europeo.
Y, en la GUÍA “Compartir la misión" encontraremos las experiencia misioneras de jóvenes en España. Son propuestas misioneras que se adaptan a cualquier agenda universitaria o laboral  para todos los jóvenes que tengan el deseo de vivir una experiencia misionera, sea durante todo el verano o durante un mes.

En nuestras redes sociales, tanto en Facebook como en Twitter, también encontraréis otras propuestas para un Verano Misionero. 

FACEBOOK: https://www.facebook.com/MisionesCadizyCeuta
TWITTER: @misionesdecadiz

Actividades misioneras en el mes de Abril.

Written By MISIONES DIOCESANA de CÁDIZ y CEUTA on 4 abr. 2016 | 10:32

Varias son las actividades misioneras en las que estamos invitados a participar durante el mes de Abril.  

El martes, 5, junto a las Hermanas Carmelitas Descalzas y coordinadas con el equipo del Secretariado de Misiones, en el Monasterio del Corpus Christi (Cádiz), oraremos las Vísperas por los misioneros diocesanos.

Nuestro Director, Juan Piña Batista, participará el 20 de Abril en Sevilla, en la reunión de Directores diocesanos de OMP, de Andalucía occidental.

El jueves, 7, tendremos el Aula de Formación misionera, impartida por José Luis Sibón.

El día 17, 4º Domingo de Pascua, celebraremos de manera conjunta, la Jornada Mundial de Oración por las Vocaciones y la Jornada  de Vocaciones Nativas, bajo el lema: TE MIRA CON PASIÓN (COMPASIÓN).

El martes, 19, rezaremos las Vísperas misioneras, con las Hnas. Concepcionistas Franciscanas del Monasterio de Ntra. Sra. de la Piedad (Cádiz).

Y, el martes, 26, celebraremos las Vísperas por los misioneros diocesanos en el Monasterio de la Santísima Trinidad (San Fernando), junto a las Hermanas Carmelitas Descalzas. La oración será también animada por el grupo misionero de la Parroquia del Buen Pastor.

Durante todo el mes tendremos presente la intencion misionera del papa Francisco:


Ven, participa y ora por los misioneros.

Extiende la llamada e invita a cuantos consideres oportuno

¡¡¡ Feliz Pascua de Resurrección !!!

Intención del papa Francisco y propuestas misioneras para marzo.

Written By MISIONES DIOCESANA de CÁDIZ y CEUTA on 2 mar. 2016 | 10:30

El papa Francisco nos invita este mes a orar por los cristianos discriminados o perseguidos a causa de su fe.

Así, nos lo transmite en su intención misionera, o por la evangelización, para el mes de marzo: "Que los cristianos discriminados o perseguidos a causa de su fe, se mantengan firmes en las pruebas guardando la fidelidad al Evangelio, gracias a la oración incesante de toda la Iglesia".

El Papa Francisco y Su Santidad Kiril, Patriarca de Moscú y de toda Rusia, firmaban una declaración conjunta tras su encuentro en La Habana, el pasado 12 de febrero. En ella decían: “Nos inclinamos ante el martirio de aquellos que con la propia vida han dado testimonio de la verdad del Evangelio, prefiriendo morir antes que apostatar de Cristo. Creemos que estos mártires actuales, miembros de diferentes Iglesias pero unidos por un mismo sufrimiento, son un aval para la unidad de los cristianos. A vosotros, que sufrís por Cristo, el Apóstol dirige su palabra: «Queridos… estad alegres en la medida que compartís los sufrimientos de Cristo, de modo que, cuando se revele su gloria, gocéis de alegría desbordante» (1 Pedro 4, 12-13)”.
Y más adelante: “Nos preocupa lo que sucede en tantos países, en que los cristianos se encuentran cada vez más ante una restricción de la libertad religiosa, del derecho a dar testimonio de sus creencias y de vivir de acuerdo con ellas. En particular, constatamos que la transformación de algunos países en sociedades secularizadas, ajenas a cualquier referencia a Dios y a su verdad, constituye una grave amenaza para la libertad religiosa. Estamos preocupados por la limitación actual de los derechos de los cristianos, incluso de su discriminación, cuando algunas fuerzas políticas, guiadas por la ideología de un secularismo en muchos casos excesivamente agresivo, intentan expulsarlos al margen de la vida pública”.

Esta intención del papa Francisco, se tuvo ayer presente en el rezo de Vísperas por los Misioneros diocesanos, junto a las Hermanas Carmelitas Descalzas de Cádiz. También lo estará en las del día 19 y 29, que volveremos junto a las Hermanas de los Monasterios a rezar las Vísperas por los misioneros diocesanos. #‎oremosXmisioneros‬.
El próximo jueves, 3 de marzo, dentro del Aula de Formación misionera, celebraremos una Oración de Cuaresma, a las 18 hs., en el Secretariado de Misiones en el Obispado de Cádiz. Está abierta a todos cuantos quieran orar.
Para el viernes, 4 de marzo, tenemos dos frentes abiertos. En el primero, dentro de la preparación que están siguiendo los Jóvenes misioneros que este verano se irán a Perú, el misionero diocesano, pbo. Manuel Ogalla (Claretiano), se dirigirá a los presentes, al encontrarse entre nosotros por "descanso", aunque ya próximo a su vuelta a Zimbawe.
Y, el segundo frente, nos ofrece poder sumarnos al Concierto Solidario, a favor de la Misión de los Misioneros Claretianos, desarrollado por Manuel Ogalla y otros compañeros, y otros de las Religiosas de María Inmaculada (RMI) en África. ‪#‎YOMESUMOAAFRICA‬ Será a partir de las 20'00 hs. en el Colegio de las RMI, en la c/ Santa Cruz de Tenerife.
Y, empezaremos la siguiente semana, el domingo, 6 de marzo, con la Celebración del Día de Hispanoamérica.

Acciones misioneras intensificadas en Cuaresma

Written By MISIONES DIOCESANA de CÁDIZ y CEUTA on 18 feb. 2016 | 10:17

papa Francisco Caridad 15

El papa Francisco nos propone 15 sencillos actos de caridad, como manifestaciones concretas de amor:

1. Sonreír, un cristiano siempre es alegre!
2. Dar las gracias (aunque no "debas" hacerlo).
3. Recordarle a los demás cuanto los amas.
4. Saludar con alegría a esas personas que ves a diario.
5. Escuchar la historia del otro, sin prejuicios, con amor.
6. Detenerte para ayudar. Estar atento a quien te necesita.
7. Levantarle los ánimos a alguien.
8. Celebrar las cualidades o éxitos de otro.
9. Seleccionar lo que no usas y regalarlo a quien lo necesita.
10. Ayudar cuando se necesite para que otro descanse.
11. Corregir con amor, ni callar por miedo.
12. Tener buenos detalles con los que están cerca de ti.
13. Limpiar lo que uso en casa.
14. Ayudar a los demás a superar obstáculos.
15. Llamar por teléfono a tus padres.

Añadimos algunas explícitas en apoyo de los misioneros.


Sello misionero, ad gentesLa primera, sería la acción del Sello Misionero. Se viene haciendo desde 1961. Todos los sellos son válidos y producen sus frutos al poder ser intercambiados en el mercado de sellos. Lo producido se destina íntegramente a las misiones. Nos los podéis mandar al Secretariado de Misiones que desde aquí los haremos llegar a buen puerto.
La segunda acción a realizar es una propuesta para aquellos que están enfermos. Pueden dedicarle sus oraciones y sacrificios en apoyo a los misioneros. Desde casa, desde su situación particular y vivencial de dolor, dedicarlo a las misiones.

La tercera es rezar junto a los Monasterios por los Misioneros diocesanos. El próximo día 19 lo haremos en Cádiz, con las Hermanas Concepcionistas Franciscanas, en el Monasterio de Ntra. Sra. de la Piedad (c/Feduchy), y el 23, martes, será en San Fernando, en el Monasterio de la Stma. Trinidad (c/Real), con las Hermanas Carmelitas Descalzas.

También informaros que el sábado 20, se reunirá el Consejo diocesano de Misiones en Vejer, donde, entre otros asuntos, se evaluará el pasado Encuentro de Niños y Festival de la canción misionera, Jóvenes misioneros (Perú), las Campañas misioneras...

Las obras de misericordia en el camino jubilar (Mensaje Cuaresma 2016)

Written By MISIONES DIOCESANA de CÁDIZ y CEUTA on 9 feb. 2016 | 20:00

Mensaje Cuaresma Papa Francisco 2016
MENSAJE DEL SANTO PADRE FRANCISCO
PARA LA CUARESMA 2016

“Misericordia quiero y no sacrificio” (Mt 9,13).
Las obras de misericordia en el camino jubilar


1. María, icono de una Iglesia que evangeliza porque es evangelizada

En la Bula de convocación del Jubileo invité a que «la Cuaresma de este Año Jubilar sea vivida con mayor intensidad, como momento fuerte para celebrar y experimentar la misericordia de Dios» (Misericordiae vultus, 17). Con la invitación a escuchar la Palabra de Dios y a participar en la iniciativa «24 horas para el Señor» quise hacer hincapié en la primacía de la escucha orante de la Palabra, especialmente de la palabra profética. La misericordia de Dios, en efecto, es un anuncio al mundo: pero cada cristiano está llamado a experimentar en primera persona ese anuncio. Por eso, en el tiempo de la Cuaresma enviaré a los Misioneros de la Misericordia, a fin de que sean para todos un signo concreto de la cercanía y del perdón de Dios.
María, después de haber acogido la Buena Noticia que le dirige el arcángel Gabriel, canta proféticamente en el Magnificat la misericordia con la que Dios la ha elegido. La Virgen de Nazaret, prometida con José, se convierte así en el icono perfecto de la Iglesia que evangeliza, porque fue y sigue siendo evangelizada por obra del Espíritu Santo, que hizo fecundo su vientre virginal. En la tradición profética, en su etimología, la misericordia está estrechamente vinculada, precisamente con las entrañas maternas (rahamim) y con una bondad generosa, fiel y compasiva (hesed) que se tiene en el seno de las relaciones conyugales y parentales.



2. La alianza de Dios con los hombres: una historia de misericordia

El misterio de la misericordia divina se revela a lo largo de la historia de la alianza entre Dios y su pueblo Israel. Dios, en efecto, se muestra siempre rico en misericordia, dispuesto a derramar en su pueblo, en cada circunstancia, una ternura y una compasión visceral, especialmente en los momentos más dramáticos, cuando la infidelidad rompe el vínculo del Pacto y es preciso ratificar la alianza de modo más estable en la justicia y la verdad. Aquí estamos frente a un auténtico drama de amor, en el cual Dios desempeña el papel de padre y de marido traicionado, mientras que Israel el de hijo/hija y el de esposa infiel. Son justamente las imágenes familiares —como en el caso de Oseas (cf. Os 1-2)— las que expresan hasta qué punto Dios desea unirse a su pueblo.

Este drama de amor alcanza su culmen en el Hijo hecho hombre. En él Dios derrama su ilimitada misericordia hasta tal punto que hace de él la «Misericordia encarnada» (Misericordiae vultus, 8). En efecto, como hombre, Jesús de Nazaret es hijo de Israel a todos los efectos. Y lo es hasta tal punto que encarna la escucha perfecta de Dios que el Shemà requiere a todo judío, y que todavía hoy es el corazón de la alianza de Dios con Israel: «Escucha, Israel: El Señor es nuestro Dios, el Señor es uno solo. Amarás, pues, al Señor, tu Dios, con todo tu corazón, con toda tu alma y con todas tus fuerzas» (Dt 6,4-5). El Hijo de Dios es el Esposo que hace cualquier cosa por ganarse el amor de su Esposa, con quien está unido con un amor incondicional, que se hace visible en las nupcias eternas con ella.

Es éste el corazón del kerygma apostólico, en el cual la misericordia divina ocupa un lugar central y fundamental. Es «la belleza del amor salvífico de Dios manifestado en Jesucristo muerto y resucitado» (Exh. ap. Evangelii gaudium, 36), el primer anuncio que «siempre hay que volver a escuchar de diversas maneras y siempre hay que volver a anunciar de una forma o de otra a lo largo de la catequesis» (ibíd., 164). La Misericordia entonces «expresa el comportamiento de Dios hacia el pecador, ofreciéndole una ulterior posibilidad para examinarse, convertirse y creer» (Misericordiae vultus, 21), restableciendo de ese modo la relación con él. Y, en Jesús crucificado, Dios quiere alcanzar al pecador incluso en su lejanía más extrema, justamente allí donde se perdió y se alejó de Él. Y esto lo hace con la esperanza de poder así, finalmente, enternecer el corazón endurecido de su Esposa.


3. Las obras de misericordia

La misericordia de Dios transforma el corazón del hombre haciéndole experimentar un amor fiel, y lo hace a su vez capaz de misericordia. Es siempre un milagro el que la misericordia divina se irradie en la vida de cada uno de nosotros, impulsándonos a amar al prójimo y animándonos a vivir lo que la tradición de la Iglesia llama las obras de misericordia corporales y espirituales. Ellas nos recuerdan que nuestra fe se traduce en gestos concretos y cotidianos, destinados a ayudar a nuestro prójimo en el cuerpo y en el espíritu, y sobre los que seremos juzgados: nutrirlo, visitarlo, consolarlo y educarlo. Por eso, expresé mi deseo de que «el pueblo cristiano reflexione durante el Jubileo sobre las obras de misericordia corporales y espirituales. Será un modo para despertar nuestra conciencia, muchas veces aletargada ante el drama de la pobreza, y para entrar todavía más en el corazón del Evangelio, donde los pobres son los privilegiados de la misericordia divina» (ibíd., 15). En el pobre, en efecto, la carne de Cristo «se hace de nuevo visible como cuerpo martirizado, llagado, flagelado, desnutrido, en fuga... para que nosotros lo reconozcamos, lo toquemos y lo asistamos con cuidado» (ibíd.). Misterio inaudito y escandaloso la continuación en la historia del sufrimiento del Cordero Inocente, zarza ardiente de amor gratuito ante el cual, como Moisés, sólo podemos quitarnos las sandalias (cf. Ex 3,5); más aún cuando el pobre es el hermano o la hermana en Cristo que sufren a causa de su fe.

Ante este amor fuerte como la muerte (cf. Ct 8,6), el pobre más miserable es quien no acepta reconocerse como tal. Cree que es rico, pero en realidad es el más pobre de los pobres. Esto es así porque es esclavo del pecado, que lo empuja a utilizar la riqueza y el poder no para servir a Dios y a los demás, sino parar sofocar dentro de sí la íntima convicción de que tampoco él es más que un pobre mendigo. Y cuanto mayor es el poder y la riqueza a su disposición, tanto mayor puede llegar a ser este engañoso ofuscamiento. Llega hasta tal punto que ni siquiera ve al pobre Lázaro, que mendiga a la puerta de su casa (cf. Lc 16,20-21), y que es figura de Cristo que en los pobres mendiga nuestra conversión. Lázaro es la posibilidad de conversión que Dios nos ofrece y que quizá no vemos. Y este ofuscamiento va acompañado de un soberbio delirio de omnipotencia, en el cual resuena siniestramente el demoníaco «seréis como Dios» (Gn 3,5) que es la raíz de todo pecado. Ese delirio también puede asumir formas sociales y políticas, como han mostrado los totalitarismos del siglo XX, y como muestran hoy las ideologías del pensamiento único y de la tecnociencia, que pretenden hacer que Dios sea irrelevante y que el hombre se reduzca a una masa para utilizar. Y actualmente también pueden mostrarlo las estructuras de pecado vinculadas a un modelo falso de desarrollo, basado en la idolatría del dinero, como consecuencia del cual las personas y las sociedades más ricas se vuelven indiferentes al destino de los pobres, a quienes cierran sus puertas, negándose incluso a mirarlos.

La Cuaresma de este Año Jubilar, pues, es para todos un tiempo favorable para salir por fin de nuestra alienación existencial gracias a la escucha de la Palabra y a las obras de misericordia. Mediante las corporales tocamos la carne de Cristo en los hermanos y hermanas que necesitan ser nutridos, vestidos, alojados, visitados, mientras que las espirituales tocan más directamente nuestra condición de pecadores: aconsejar, enseñar, perdonar, amonestar, rezar. Por tanto, nunca hay que separar las obras corporales de las espirituales. Precisamente tocando en el mísero la carne de Jesús crucificado el pecador podrá recibir como don la conciencia de que él mismo es un pobre mendigo. A través de este camino también los «soberbios», los «poderosos» y los «ricos», de los que habla el Magnificat, tienen la posibilidad de darse cuenta de que son inmerecidamente amados por Cristo crucificado, muerto y resucitado por ellos. Sólo en este amor está la respuesta a la sed de felicidad y de amor infinitos que el hombre —engañándose— cree poder colmar con los ídolos del saber, del poder y del poseer. Sin embargo, siempre queda el peligro de que, a causa de un cerrarse cada vez más herméticamente a Cristo, que en el pobre sigue llamando a la puerta de su corazón, los soberbios, los ricos y los poderosos acaben por condenarse a sí mismos a caer en el eterno abismo de soledad que es el infierno. He aquí, pues, que resuenan de nuevo para ellos, al igual que para todos nosotros, las lacerantes palabras de Abrahán: «Tienen a Moisés y los Profetas; que los escuchen» (Lc 16,29). Esta escucha activa nos preparará del mejor modo posible para celebrar la victoria definitiva sobre el pecado y sobre la muerte del Esposo ya resucitado, que desea purificar a su Esposa prometida, a la espera de su venida.

No perdamos este tiempo de Cuaresma favorable para la conversión. Lo pedimos por la intercesión materna de la Virgen María, que fue la primera que, frente a la grandeza de la misericordia divina que recibió gratuitamente, confesó su propia pequeñez (cf.Lc 1,48), reconociéndose como la humilde esclava del Señor (cf. Lc 1,38).

Propuestas misioneras para el mes de febrero 2016.

Written By MISIONES DIOCESANA de CÁDIZ y CEUTA on 4 feb. 2016 | 10:20

Benalup Encuentro Niños 2016 Festival Canción MisioneraAún saboreando lo vivido en el Encuentro de Niños en Benalup, el pasado sábado 30, nos preparamos para seguir sembrando.

Comenzamos con la intención misionera o de evangelización que nos propone el Papa Francisco para el presente mes de febrero: .
Extraemos de OMPRESS algunas reflexiones al respecto: En su visita a Corea, en agosto de 2014, para participar en el encuentro de la Juventud Asiática, el Papa les decía a los jóvenes reunidos en la explanada del Castillo Haemi: “Jóvenes de Asia, ustedes son los herederos de un gran testimonio, de una preciosa confesión de fe en Cristo. Él es la luz del mundo, la luz de nuestras vidas. Los mártires de Corea, y tantos otros incontables mártires de toda Asia, entregaron su cuerpo a sus perseguidores; a nosotros, en cambio, nos han entregado un testimonio perenne de que la luz de la verdad de Cristo disipa las tinieblas y el amor de Cristo triunfa glorioso. Con la certeza de su victoria sobre la muerte y de nuestra participación en ella, podemos asumir el reto de ser sus discípulos hoy, en nuestras circunstancias y en nuestro tiempo (…)”.

“Ustedes se han reunido aquí en Corea llegados de todas las partes de Asia. Cada uno tiene un lugar y un contexto singular en el que está llamado a reflejar el amor de Dios. El continente asiático, rico en tradiciones filosóficas y religiosas, constituye un gran horizonte para su testimonio de Cristo, «camino, verdad y vida» (Juan 14,6). Como jóvenes que no sólo viven en Asia, sino que son hijos e hijas de este gran continente, tienen el derecho y el deber de participar plenamente en la vida de su socied.

El jueves, 4, a las 18'00 h. y hasta las 19'30 h. se desarrollará el Aula de misionología en el Secretariado de Misiones, a cargo del pbo. José Luis Sibón. Nos desarrollará el tema 4 de la Carpeta nº 5: Accede a la Carpeta.

Oraremos Vísperas por los misioneros diocesanos en los Monasterios de la Diócesis. Primero junto a las Hermanas Carmelitas Descalzas en Cádiz, el día 9. El día 19, con las Hermanas Concepcionistas Franciscanas también en Cádiz y, el 23 en San Fernando junto a las Hermanas Carmelitas Descalzas.

El Consejo diocesano de Misiones, se reunirá, el sábado 20 de febrero, en Vejer.

Y, se están preparando los materiales para la celebración de la Jornada del "Día de Hispanoamérica": TESTIGOS DE MISERICORDIA (6 de marzo).

Contamos contigo para llevar lo anterior a buen puerto.

Intención misionera del Papa (Enero 2016)

Written By MISIONES DIOCESANA de CÁDIZ y CEUTA on 8 ene. 2016 | 10:54

El vídeo del Papa FranciscoOMPRESS-ROMA (4-01-16) Para que mediante el diálogo y la caridad fraterna, con la gracia del Espíritu Santo, se superen las divisiones entre los cristianos, es la intención misionera o para la evangelización que propone el Santo Padre para este mes de enero.


En su reciente viaje a África, el Papa Francisco recordaba en su encuentro con las comunidades evangélicas en Bangui, República Centroafricana, el gran sufrimiento que atravesaba el país, y la respuesta unida que dando siempre los cristianos: “Este sufrimiento común y esta misión común son una ocasión providencial para progresar juntos en el camino de la unidad; y son también un medio espiritual indispensable. ¿Cómo podría el Padre rechazar la gracia de la unidad, aunque todavía imperfecta, a sus hijos que sufren juntos y que en diversas ocasiones se unen para servir a los hermanos?

Queridos hermanos, la división de los cristianos es un escándalo, porque es ante todo contraria a la voluntad del Señor. Es también un escándalo frente al odio y la violencia que desgarra a la humanidad, frente a las numerosas contradicciones que se alzan contra el Evangelio de Cristo. Por eso, y apreciando el espíritu de respeto mutuo y de colaboración que existe entre los cristianos en su país, los animo a proseguir por este camino, sirviendo juntos con caridad. Es un testimonio de Cristo, que construye la unidad.

Que, con ánimo siempre creciente y con vistas a la plena comunión que anhelamos, añadan a la perseverancia y a la caridad el servicio de la plegaria y de la reflexión en común, en búsqueda de un mejor conocimiento recíproco, de una mayor confianza y amistad”.

En Cádiz, nos informa Juan Piña Batista (Director del Secretariado Diocesano de Ecumenismo y Relaciones interconfesionales), convoca un encuentro ecuménico, centrándolo en la oración por los cristianos perseguidos. Contará para ello con la presencia del Arzobispo Nicolaos Matti Abd Alahad Vicario Patriarcal de la Iglesia Siriaca Ortodoxa, que pronunciará la conferencia: La vida de los cristianos hoy en medio oriente en el salón de actos del Colegio Amor de Dios (Avda. Marconi), el viernes 22 de enero a las 19:00 h. Finalizada la conferencia la oración se desarrollará en el templo parroquial de Santo Tomás de Aquino a las 20:30 h.

Intención misionera del Papa (Enero 2016) 

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